Rubí entendió que no podía permitirse perder la calma. Si se enojaba o retrocedía, saldría derrotada. Con una sonrisa irónica, replicó:
—La señorita Zoey es, sin duda, una princesa con un estatus honorable. Cuando habla y actúa, se nota que es distinta al resto.
El apellido York era sinónimo de nobleza en Xeston. Aunque la familia real ya no gobernaba, seguía siendo reverenciada, con un linaje que se remontaba a miles de años atrás. No era de extrañar que los ancianos Maxwell vieran en Zoey la