Nunca pensé que las cosas tomarían este rumbo. Pero ahora... puedo usarlo a mi favor.
Su tono estaba cargado de sarcasmo, y su mirada, de una decepción profunda.
-Fui sincero al querer protegerte, al dejarte toda mi herencia. Siempre esperé que algún día te hicieras cargo del negocio familiar y trabajaras conmigo.
Todo lo que hice -o al menos, la mayoría de las cosas- fue por tu bien -añadió con frialdad.
Una sonrisa amarga se dibujó en su rostro. Sacudió la cabeza.
-Supongo que no se puede dep