-Elliot, parece que hablas en serio -se burló con frialdad. Aun así, mantuvo la compostura. Luego, rió entre dientes y dijo con calma-: Quiero que todos escuchen a Elliot y salgan de aquí. Hagan que sus hombres se unan a ellos en esta sala.
-Maestro... -dijeron con inquietud, mirando a Craig con miedo, sin saber qué creer.
-¿Tengo que repetirme? -dijo Craig con frialdad, mientras su rostro se oscurecía.
Con eso, los guardaespaldas se dieron la vuelta y abandonaron la habitación rápidamente, sin