-¿En serio? -repitió ella.
-Sí, en serio -asintió Rubí, con expresión seria.
-¿Y por qué te sientes orgullosa? -preguntó Marcus con una sonrisa.
-Porque sé que fui yo quien hizo que mi esposo cambiara, volviéndose tan considerado y gentil-.
-Bueno... no creo que estés orgullosa, creo que estás... complacida -dijo Marcus.
-¿Mmm? -Rubí se puso seria, pero no negó-. ¿Es obvio?-
-Por supuesto, es muy obvio -respondió Marcus riendo, feliz.
-Pues que así sea. Deberías estar orgulloso de ti mismo por