¿Qué intentaba decir con todo eso?
Comenzó a sentirse incómodo y confundido, o más bien, empezó a dudar de lo que había pensado todo este tiempo.
¿Aprobación?
No, no la necesitaba en absoluto.
Todo lo que necesitaba era un éxito, nada menos que eso.
Cuando Rubí salió de la casa de té, Marcus Maxwell estaba entrando.
Aliviado, exhaló un largo suspiro al verla salir sana y salva.
Rubí no pudo evitar reírse al ver su expresión. Se apresuró y tomó la mano de Marcus. Luego rió entre dientes y dijo: