Como tenían la intención de hacerlo, era mejor hacerlo pronto. En asuntos así, es preferible negociar temprano para estar tranquilos después.
Marcus la miró y de repente sonrió:
-No, iremos en dos días. Podemos esperar un poco más-.
-¿Qué? ¿Por qué? ¿No tienes prisa? -Rubí lo miró sorprendida.
Debían resolver el asunto rápido, pero la actitud de Marcus le parecía extraña.
Marcus rió entre dientes y le dijo:
-No hay prisa. Cuanto más ansiosos estemos, más vulnerables seremos. Además, ahora estam