Nos encontramos en el centro comercial mirando qué podemos llevar al viaje. Como de costumbre, Aleja lleva como cinco bolsas, mientras yo solo tengo dos. En una está mi traje de baño y en la otra, dos vestidos que necesitaba.
—Te hacen falta gafas de sol.
—No es necesario —esta niega con la cabeza y toma mi mano para entrar a una tienda de gafas.
—Sí lo es. Vamos al mar, así que es súper necesario.
Entramos, y al ver el costo de los lentes de sol casi me voy de para atrás. Con eso podría pagar