ISABELLA
Luego de lo sucedido en el centro comercial, esos hombres nos subieron a la fuerza al auto. Meli iba asustada, pero yo solo pensaba en lo que me dijo ese hombre. Él logró sembrar la duda sobre el pasado que Silvina me contó. Tomé su tarjeta, detallándola bien.
—Es mejor que guarde yo eso —dice Meli, guardando la tarjeta— Si el señor Facundo la revisa, puede que se enoje al ver eso.
—Espero no se enoje por desaparecernos.
Cuando llegamos a casa, Meli se va directo a su habitación y, com