Al día siguiente, después de tener un espacio como familia, debo regresar a mi realidad como empresario. Dejé a Isabella en la universidad y a Sofi en la guardería, donde se encuentra muy contenta con todos sus amiguitos.
—¿Cómo está el padre del año?
—Hola, hermano —Daniel me extiende un café.
—Me enteré de lo de Arturo. Por eso te fuiste rápido de la fiesta. Muchos preguntaron por ti. —Suelto el lapicero y dejo salir un largo suspiro.
—No puedo creer que mi madre me haya clavado el puñal en l