ISABELLA
Estoy sentada en la cama de una pequeña habitación. La humedad es fuerte, pero llevo tantos años aquí que ya no me afecta tanto.
—Señorita Isabella, la señora Silvina vino a verla.
¡Al fin! Silvina era mi única amiga desde que llegué a este horrible lugar.
Hace tres años llegué aquí. Cuando desperté no recordaba nada de mi vida; solo sé que me encontraba en un psiquiátrico y me informaron que me internaron porque maté a una persona en un ataque psicótico. Desde entonces me mantienen mu