Alexander y Valeria descendieron al elegante restaurante del resort. Se ubicaron en una mesa con vistas discretas y esperaron. El lugar era sofisticado, lleno de conversaciones y el tintineo de cubiertos y copas. Justo cuando una figura se presentó frente a ellos, lista para tomar la orden, de pronto todo se volvió incómodo. El mesero no era ni más ni menos que Ricardo, el exnovio de Valeria.
El hombre estaba allí, delgado y de cabello oscuro, saludando con la formalidad del oficio.
—Bienven