Diana dirigió una mirada de pánico hacia su esposo.
—¿Qué está pasando, cariño? —inquirió Alejandro.
—Lo que está pasando, Alejandro, es que en este momento Valeria está afuera. ¡Ella está aquí! Alejandro, ¿qué vamos a hacer? —preguntó Diana, angustiada.
Alejandro se llevó las manos a la cara, sin saber cómo reaccionar.
—¿Estás hablando en serio, cariño? ¡No lo puedo creer!
Diana volvió a insistir, la urgencia marcando su voz.
—Alejandro, ¿será buena idea dejarla pasar? Ya no sé qué hacer. Ella