Diana soltó una carcajada burlona ante la manera en la que Alexander se atrevía a desafiarla, como si él tuviera la de ganar. Ella era la única que podría salir victoriosa de todo eso; después de todo, tenía información valiosa. Al revelarla, pondría a Alexander y a su familia en un aprieto y, por supuesto, lo dejaría contra la espada y la pared cuando los Beaumont se enteraran de que Alexander se había atrevido a hacer un trato como ese con ella con el objetivo de quedarse con todas las accion