Alexander, luego de la llamada telefónica con Leo, sintiéndose extrañamente más seguro y aterrorizado a la vez por el plan, se dirigió a la habitación. Al entrar, se dio cuenta de que Valeria estaba acostada en la cama, con los ojos cerrados, parecía dormida. El hombre, por primera vez en varios días, se acostó a su lado, sintiendo cómo el colchón se hundía bajo su peso.
Valeria, en realidad, no estaba dormida profundamente. Había sentido perfectamente cuando él se acostó a su lado y la cama s