NOAH THORNE
—Espero que estés consciente de lo que estás haciendo —dijo Silvia mientras ambos escuchábamos el sonido de la guitarra. Vanessa había ignorado los vestidos, dejado las joyas dentro de sus cajas, escondidas en el fondo de las bolsas.
Lo primero que hizo al llegar a casa fue afinar la guitarra y ponerse a tocar. Fue como si un impulso irresistible me obligara a entrar a la tienda de música, tomar la guitarra que ella había visto y pagarla. Cuando me di cuenta se la estaba entregando