Capítulo 54 Una extraña familia
Reinaldo no respondió. Simplemente, salió de allí dejándolo solo con sus berrinches. El viejo ya estaba acostumbrado a esas salidas de Leónidas cuando lo confrontaban, en verdad estaba a punto de pensar que no había madurado.
Mucho más tarde esa noche, el silencio reinaba en la mansión.
Leónidas salió de su habitación vestido con una bata y un pantalón de pijama.
Como acostumbraba cuando estaba en casa, fue a la habitación de los niños; sin embargo, al escuchar