Dereck se quedó observando a Mía, sus ojos se habían perdido en la sorpresa por un breve instante, pero rápidamente la chica endureció la expresión y evitó su mirada.
—Estás tan desesperado por seguir mintiéndome que ya solo te queda recurrir a esto para engañarme, ¿en serio? Es muy bajo, hasta para ti —le dijo con una seguridad que lo dejó asombrado.
—No te estoy mintiendo Mía, es la verdad. Descubrí a Ginger hace poco con mi ex mejor amigo.
Ella volvió a mirarlo anhelando que lo que escuchaba