Una sola fracción de segundo. Solo eso le tomó a Dereck darse cuenta de que, si no interfería, el destino de Damien estaría condenado.
En ese diminuto espacio de tiempo, mil pensamientos se le pasaron por la mente. Analizó todas las opciones posibles, todo lo que estaba en juego con Mía y con Damien. En ese momento comprendió que a pesar del resentimiento y hasta odio inicial que tenía contra él, ahora Damien se había convertido en su mejor amigo, en el refugio de su lado impulsivo y salvaje qu