Mi Luna se durmió después de nuestro encuentro y la acuné en mis brazos, deseando que se sienta segura y nunca más sola. Borraré cada herida que ese idiota le causó, las inseguridades sembradas al decirle que no era suficiente. Él no supo hacerla feliz porque ella es demasiado para él. Ahora que está a mi lado, mi amor y mi deseo desharán cada mal recuerdo, eliminarán cada inseguridad que él dejó en ella.
"¿Cuánto dormí?". Preguntó mi luna, su voz teñida de una dulzura apenada al despertar. Son