Mis lágrimas son imparables, y los brazos de Drack se convirtieron en el único lugar donde puedo dejarlas fluir, donde finalmente logró desahogarme de años de dolor. La relación fallida con Mark no ha hecho más que empeorar las cosas. Para él, nunca fui suficiente, y esa verdad aplastó cualquier confianza que deposite en su supuesto amor. Me siento más insegura y deprimida que nunca, reviviendo las críticas constantes que siempre me persiguieron: kilos de más, senos o trasero "demasiado" grande