Capítulo 24
— ¿Estás bien, Molly? — preguntó el chofer, frunciendo el ceño al notar su actitud inquieta.
— Depende… — respondió ella, cruzando los brazos y mordiéndose la comisura de los labios.
— ¿De qué depende?
— De ti.
Él parpadeó, sorprendido.
— ¿De mí?
— Exacto —. Molly sonrió de forma misteriosa—. Necesito mostrarte algo.
Antes de que pudiera preguntar, ella tomó su mano y lo arrastró por el pasillo. El chofer la siguió algo incómodo, imaginando que necesitaba ayuda para mover algún mueb