Capítulo 78
La lluvia golpeaba con fuerza el parabrisas. Dentro del auto de la seguridad privada, estacionado frente al edificio, dos hombres intentaban espantar el aburrimiento del turno nocturno.
— Esta lluvia no me deja salir a fumar — refunfuñó Duarte, mirando la tormenta afuera como si tuviera algo personal contra él.
— Ni se te ocurra fumar aquí dentro. Soy alérgico al humo — dijo Ribeiro, ajustándose el chaleco y suspirando cansado.
— Deja de ser tan delicado — provocó Duarte, llevando l