Capítulo 77
En cuanto se quedó sola, Lorraine levantó el colchón. Debajo había escondido: los medicamentos que no había tomado, un trozo de metal fino que había arrancado de su propia cama, una goma gruesa sacada de un zapato y un pedazo de plástico roto que servía como una improvisada navaja.
Juntó todo con cuidado, como si fueran pequeñas piezas de un tesoro.
— Me encerraron aquí… pero no saben con quién se metieron — murmuró, con los ojos ardientes—. Voy a salir. Y cuando salga…
Pasó la punt