—La llamé seis veces. Va directo a buzón —informó Julián mientras sus dedos volaban sobre el teclado, intentando desesperadamente recuperar un rastro de la señal del teléfono de Victoria.
Lex regresó rápidamente a la oficina principal con la laptop abierta y una expresión de concentración absoluta.
—Bueno… sabemos que salió esta mañana en su camioneta.
Estefany levantó inmediatamente la mirada hacia él, con el miedo aún reflejado en sus ojos.
—¿Cómo sabes eso?
Lex ni siquiera apartó l