Arturo soltó un suspiro pesado, un sonido que cargaba con todo el resentimiento de las décadas de rivalidad entre los apellidos.
—Con la mujer que casi me mata —murmuró, sus ojos fijos en un punto invisible del techo.
—No creo que Victoria haya tenido la intención de matarte —respondió Daniel, aunque sus propias palabras se sentían como un escudo demasiado delgado.
Arturo lo miró con una lucidez hiriente.
—Pero disparó, Daniel.
Daniel guardó silencio. La imagen de Victoria empuñando e