164. UN LATIDO
[FRANCESCO]
Dos días después: 21 de marzo
Londres nos recibe con su gris habitual, ese cielo bajo que parece no decidirse nunca entre llover o rendirse. Un color que antes me pesaba, que me hacía sentir pequeño entre edificios y agendas imposibles.
Hoy no. Hoy camino por el pasillo del aeropuerto con Tiziano dormido contra mi pecho, envuelto en el portabebés, respirando con esa calma absoluta que solo tienen los bebés cuando se sienten seguros. Cada pocos pasos bajo la mirada para asegurarme de