118. BUSCAR LA VERDAD
[SOFÍA]
Al día siguiente: 17 de enero
No dormí. Ni un segundo. No pude concentrarme en nada, toda la noche la pasé viendo el techo, escuchando el ruido de los autos que pasaban por la avenida y sintiendo el mismo pensamiento dar vueltas una y otra vez en mi cabeza. Tiziano.
El nombre me retumba en la mente como un eco constante. No necesito una prueba de ADN. No necesito que nadie me lo confirme. Lo sé. Ese niño es mío.
El amanecer entra por la ventana del hotel, y el reflejo del sol en los edi