Eva Davies.
Una semana después.
Me estoy adentrando en aguas peligrosas… juré no volver aquí, al menos hasta haber saldado todas las deudas de mi pasado. Creí estar lista, pero la inesperada visita de Adán a mi puerta lo cambió todo. Mi mundo, que hasta ese momento creía sólido y protegido, se tambaleó ante su sola presencia.
Sé que todo lo que sentí por él en su momento solo eran ilusiones de una joven desesperada por atención y afecto. Sin embargo… ¿qué ocurre con los demás? ¿Con mi madre,