POV Adán García
Tres años desde que Eva se fue a Paris.
La vida ya no es la misma desde que Eva decidió marcharse.
A veces pienso en ella y me parece cruelmente irónico… tanto, que termino riéndome de mi propia desgracia. Comprendí demasiado tarde la verdad de aquel dicho: no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.
La perdí a ella, a nuestro hijo… y todo por aferrarme a un pasado vacío, uno que idealicé como si fuese un tesoro y que, al final, no era más que un espejismo miserable. Me aferré