Eva Davies
Conforme avanza el embarazo, mi vientre comienza a notarse. Los médicos ya se muestran más optimistas, Marie llama cada día, y es un suplicio no poder contarle sobre mi bebé ni poder traerla aquí.
Han pasado dos meses y medios desde que el alemán se fue a solucionar todo en su empresa, y su abuelo no ha querido que deje su país… o al menos eso es lo que él me dice.
Sonrío con amargura cada vez que me repite que no podrá volver.
Dos meses, y ya tengo cinco de embarazo. Me había acostum