Lorenzo
Observo a María de los Ángeles entretenida en la silla para bebés con uno de mis bolígrafos. Liliana otea la carta que estaba sobre la mesa que nos asignó a regañadientes la Srta. Sweet luego de que mi hermosa esposa le dijera unas cuantas. No puedo evitar mirarla y sonreír orgulloso de su fiereza, aunque sé que en algún momento seré victima de ello. Miro alrededor y nos descubro rodeados de plantas exóticas que huelen muy bien, pero con lo que me percato de que esta mesa se encuentra p