Liliana
—¿Por qué debo ir Lili? No quiero —su tono de suplica me hace doler el corazón —. Se que en esa cena voy a aburrirme —se cruza de brazos reticente.
—Porque tienes que cenar María de los Ángeles —dice Lorenzo y agradezco su voz baja —. Luego podrás venir de nuevo.
—No hablo contigo —me tenso porque Lorenzo da un paso hacia ella —. No quiero que me digas que hacer, no quiero hacerte caso —pero cuando pienso que va a gritarla…
Hace algo que me deja sin aliento: se agacha frente a ella con