Lorenzo
Me recrimino por siquiera pensar en que podríamos dormir juntos, en la casa, en mi habitación existe una más pequeña donde acostumbro dormir, pero aquí es otra cosa. Sin embargo, no puedo estar haciendo comentarios que no vienen al caso y menos provocativos porque Liliana no es mi esposa real y al parecer no le hago gracia.
Y si no le agrado ¿entonces por que se altera de ese modo cuando estamos tan cerca?
< ¡Ay Lorenzo Fernández, no te cansas de jugar con fuego! >, pienso resoplando me