Olivia.-
Exhalé un gran suspiro y le di otro sorbo a mi malteada de fresa esperando a que mi hermana dejara de derretirse de la risa, burlándose de mi desgracia, ya tenía las mejillas rojas, cuando intentaba decir algo soltaba otra carcajada.
Jamás pensé que me sentiría tan frustrada sexualmente, después de ese bochornoso encuentro donde Susana nos descubrió en pelotas a Damián y a mí, llevamos días sin volver a intentar estar juntos y por supuesto trato de no verle la cara a la mujer que me