Tom.-
— Tuve que pagar mucho dinero para que soltarán a mi fan, no puedo creer que yo Brandy Mars perdería a un hombre como Damián al lado de una… desabrida y para colmo madre soltera… ¿Solo te vas a quedar ahí bebiéndote mi licor más caro?
Bebí lo poco que me quedaba del delicioso brandi de… Brandy, esta mujer sí que tenía el complejo de narcicismo elevado a la décima potencia. — Solo diré que tú tuviste la culpa ¿Cómo se te ocurrió mandar a alguien para que le arrojara… no sé qué cosa? Gracias a dios y no fue un ácido. Veo como Brandy se queda pensativa, meditando la posibilidad. — Te recomiendo que no lo hagas, Damián montó un precedente y ya por las redes circula que fue un fan tuyo, están a nada de pensar que todo fue tu idea, a veces me pregunto si alguna neurona en tu cerebro se conecta. Casi echaba humo por la nariz, tenía sus manos empuñadas, además, de bruta, histérica. — Con tu actitud solo estás alejando a Damián, porque le estás dificultando toda esta transición, no ves que esto solo es plan del viejo, queriéndolo manipular a su antojo. — ¿Y entonces que hago? Intenté seducir a Damián en Chicago y… — ¿Y qué? — Pues nada, no se le paró, no quiso estar conmigo, así que la idea de quedar embarazada de él queda descartada, tengo que ir a esa empresa a arrancarle los cabellos a esa estúpida. — Brandy, no seas tonta, mientras más la agredas, más la lanzas a los brazos de nuestro Damián –frunció el ceño, mirándome con atención–. yo también pierdo con todo esto, lo sabes, ahora… con escándalos y atacando a esa mujer no ganas nada solo la colocas como la víctima y Damián podrá ser un engreído al que se le subió la fama a la cabeza, se cree un dios, es un dios, pero no tiene mal corazón y tú volviéndote una bruja celosa no vas a ganar nada, aún no sabemos las razones de porque Damián eligió casarse con ella, te diré cuál es mi plan para recuperar a Damián y lo más importante echar mano a su herencia.Damián.-
No tenía idea de lo que me estaba pasando con Olivia, tenerla cerca… me estaba afectando más de lo que quería admitir, verla con esa mini falda ¡Dios, que piernas! Y ese top, debo confesar que pase un buen rato en la ducha.
Ahora, tenerla acorralada, aquí en su oficina, con las mejillas rojas mientras conversamos sobre la noche en la que estuvimos juntos, aunque no sé porque una parte de mi sintió decepción al saber que no estará embarazada de mí, pero en parte es un alivio. Sin embargo, el deseo por tenerla de nuevo aumenta, simplemente no estoy pensando con cabeza fría, su perfume altera todos mis sentidos, quiero tanto probar de nuevo esos labios. — ¡DAMIÁN! –reconocí la voz que reventó la burbuja, Olivia y yo nos giramos, allí estaba Brandy–. ¡TE VOY A MATAR MALDITA QUITA HOMBRES! Brandy intentó llegar hasta Olivia, pero le bloqueé el paso. — Brandy, contrólate –la mujer estaba poseída parecía un animal salvaje. — ¿Por qué no lo ves ella solo se quiere quedar contigo? Le importó muy poco nuestra relación, Damián ¿Por qué no lo ves? Nuestro amor –Brandy se arrodilló, llorando desconsolada. — Brandy suficiente, ahora soy un hombre casado, te lo dije en Chicago, sé que mereces ser feliz, por favor continúa con tu vida. — ¿Por qué me dices eso? Pensé que… este matrimonio… que ella sería algo… solo para mantener feliz momentáneamente a tu abuelo, mi amor –se aferra patéticamente a mi pierna. — Brandy levántate, por favor –de reojo no te la incomodidad de Olivia por la situación–. Olivia ¿puedes dejarnos solos? –su mandíbula se tensó, pero no me llevó la contrario, dio un leve asentimiento y salió de la oficina. — Mi amor, ahora puedes dejar de disimular, dime que tú eres mío, que me sigues amando, no me voy a molestar porque duermas en la misma casa que ella, no me importa convertirme en tu amante, seré paciente hasta que te divorcies… — Brandy no me voy a divorciar de Olivia –su rostro lleno de lágrimas se mostraba confundido al igual que sorprendido, mis palabras también me asombraron. — ¿Cómo? — Brandy, nuestra relación ya estaba mal, tú y yo ya no somos los mismos y seamos claros mi familia nunca te va a aceptar. — ¿Cuál familia Damián? Tus padres están muertos, tu hermano tiene su vida a él no le importa todo esto es culpa de tu abuelo, él es quien nunca me ha aceptado, pero si le demostramos nuestro amor — ¡ES QUE NO HAY AMOR! –me aparte de ella, tratando de recomponerme–. ya no te amo Brandy, por favor vete, no vuelvas y sigue con tu vida, no te rebajes más y te advierto no te acerques a Olivia ni a su hija, porque vas a conocer mi lado malo. Se puso de pie, se limpió las lágrimas, su mirada se oscureció. — Crees que soy un pedazo basura que desechas cuando ya no le sirve ¿no es cierto? Soporté tus infidelidades con las zorras de tus fans, los insultos de tu abuelo, lo soporté todo Damián, pero esto no se va a quedar así. Sale de la oficina azotando la puerta, sé que debo darle tiempo a Brandy para que procese que nuestra relación terminó, las cosas que dijo solo las mencionó porque está herida y me siento culpable, ella soportó mucho mis indiscreciones, perdonándome cada una de ellas, pero hace un tiempo los sentimientos dejaron de fluir. Sé que todo esto me pasará factura con Olivia y con mi abuelo, ahora seguramente me deben estar esperando en su oficina, listos para fusilarme, justo cuando voy a salir el teléfono de la oficina de Olivia suena, solo por un segundo dudo en agarrarlo, pero sé que podría ser don Owen Lennox. — ¿Sí? — Buen día, la señora Harper por favor. — Ella no se encuentra, soy su esposo Damián Lennox –se hace silencio del otro lado–. Ok, señor Lennox, lo llamamos del Harmony High School es sobre Martina. Apenas la mujer dijo Martina, colgué el teléfono y salí corriendo.