Madison.-
¿Hay algo peor para una mujer que ser rechazada en pleno acto por el hombre con el que fantaseaste pasar el resto de tu vida?
La respuesta es NO, a pesar de las incontables duchas que he tomado mi esponja no ha podido quitarme de la piel la humillación de esa noche.
Ni siquiera he podido salir de mi apartamento en días eso sumando a este malestar físico que no me ha dejado descansar bien. No puedo dejar de pensar en esas palabras.
No podemos seguir haciendo esto.
Fueron una patada d