El Velo De La Amnesia
Alexander.-
Despierto en una habitación que huele a antiséptico, al abrir mis ojos la intensa luz me golpea con fuerza, mi cuerpo se siente pesado y adolorido. Trato de acostumbrarme a la luz y al incesante y enloquecedor sonido que proviene de una máquina que se encuentra a mi lado.
Hago el esfuerzo por pedir ayuda, pero mi garganta está tan seca que ni siquiera puedo emitir un solo sonido, de inmediato siento unos enormes ojos gélidos clavados en mí.
— Hasta que por fin despiertas, yerno mío –me sorprendo al escuchar su acento marcado, pero la última palabra me dejó en shock, mi mente intenta recordar quien es, pero estoy en blanco.
— ¿Quién es usted? ¿Y por qué me llama así? ¿Dónde está mi hermano y mi abuelo?
El hombre me observa sorprendido y confundido al mismo tiempo, entorna sus ojos mirándome, esperando… no sé qué y yo ya comienzo a desesperarme.
— Iré a buscar a tu médico –lo veo salir, noto que en la puerta hay dos hombres vestidos de negro y arma