El Velo De La Amnesia
Alexander.-
Despierto en una habitación que huele a antiséptico, al abrir mis ojos la intensa luz me golpea con fuerza, mi cuerpo se siente pesado y adolorido. Trato de acostumbrarme a la luz y al incesante y enloquecedor sonido que proviene de una máquina que se encuentra a mi lado.
Hago el esfuerzo por pedir ayuda, pero mi garganta está tan seca que ni siquiera puedo emitir un solo sonido, de inmediato siento unos enormes ojos gélidos clavados en mí.
— Hasta que por fi