Olivia.-
Saqué a Martina de inmediato de la casa de la bruja, en el auto la llené de besos y abrazos, nunca me perdonaré haberme perdido todo un año, se veía más grande, más madura y sobretodo más sana, estaba hermosa.
— Mamá me alegra mucho verte también, pero me estás asfixiando ¿Puedes soltarme solo dos segundos? –resoplé con desgano.
— Llevo un año sin poder abrazarte quiero reponer ese tiempo –ella y Todd sonríen.
— Ya quiero conocer a mi hermanito –expresa emocionada–. me costó mucho