Tom.-
¡Oh por dios! Casi se me sale un pulmón a comprar tabaco al ver a la mustia maldita caminando como si fuera la reina de Inglaterra.
¡Está viva, está viva! Siento como las náuseas se acumulan en mi estómago.
Las palabras de Damián me taladran la cabeza, ¿Cómo es que esa perra sabe quién mató al viejo?
Yo me encargué de no hubiera un solo cabo… ¿Habrá sido el maldito de Benjamín?
No, no, me respondí de inmediato, al él no le conviene, ni siquiera que Olivia esté viva porque le quitaría