Capítulo 9 —El precio del orgullo
Narrador:
Enrico la miró en silencio durante un segundo que pareció una eternidad. La revelación de su inexperiencia no había apagado el fuego en su interior; al contrario, le había echado gasolina de alto octanaje. Saber que él podía ser el primero en marcar ese territorio indómito hizo que su mente, ya de por sí posesiva y calculadora, empezara a maquinar a mil revoluciones por minuto. Pero Enrico Conti era un hombre de negocios antes que cualquier otra cosa.