Capítulo 8 —El límite de la cordura
Narrador:
Alessia parpadeó, un poco aturdida por la intensidad del tono de él. Soltó lentamente su labio inferior, dejándolo libre, pero no apartó la mirada.
—¿No hacer qué? —preguntó ella en un hilo de voz, desafiándolo sutilmente a pesar de la electricidad que la recorría el cuerpo.
—No te muerdas el labio de esa manera frente a mí —sentenció Enrico, acercando su rostro tanto que Alessia pudo sentir el calor abrasador que emanaba de su piel—. Te lo estoy adv