La sala de estar de la casa de los padres de Rachel era tal y como la última vez que había estado allí: cálida, acogedora y llena de recuerdos. La chimenea, aunque apagada debido al clima templado, seguía siendo el centro de la habitación. Los grandes ventanales permitían que la luz del atardecer inundara el espacio, creando un ambiente cálido y familiar. Rachel se sentó en uno de los sofás, sosteniendo a Esperanza en sus brazos mientras Moira se sentaba junto a ella, sin apartar la mirada de s