Después del enfrentamiento con Markus y Madison, y luego de que ambos se marcharan, David permaneció con la vista fija en un punto invisible en la puerta, tras la cual habían desaparecido su hermano y su futura ex esposa.
La rabia aún bullía en su interior, sin embargo, una sensación de que las fuerzas lo abandonaban comenzó a apoderarse de él. La realidad de aquella traición pesaba como un yunque sobre sus hombros y, a pesar de que no se arrepentía de la decisión que había tomado, sentía un va