Mi padre... ¿mi papá había secuestrado a Alexander? No podía respirar. Sentí un vacío en el estómago tan inmenso que pensé que el piso se abría para tragarme entera.
El aire adentro del auto negro se puso completamente helado en un solo segundo.
Alexander se quedó tieso encima de mí. Su cuerpo inmenso y caliente de repente se sintió como un bloque de hielo gigante y peligroso.
Sus ojos grises, que hace un momento me miraban con un fuego loquísimo y lleno de amor, ahora estaban vacíos. Se pusier