—¡Sí! Hágala pasar, por favor —ordenó Ethan con firmeza.
La asistente salió de la oficina con paso ágil, pero al llegar a su cubículo, volvió a mirar a la Jazmín evaluándola con cierto recelo. Su aspecto era modesto, incluso muy precario para un lugar como aquel y para una cita con el prestigioso CEO.
—El señor Whote dice que puede pasar —anunció.
—Gracias —respondió Jazmín con voz serena, sin bajar la mirada.
—Sígame —Le indicó.
Jazmín caminó detrás de ella con su frente en alto, habí