Una traición, una promesa y una venganza.
Jimena tomó su móvil con manos temblorosas. Estaba desesperada. No podía perder su trabajo, llevaba dos años trabajando para los Whote y nunca había tenido inconvenientes hasta que apareció la niñera. Todo era su culpa, su desgracia y sus problemas, todo se debía a ella.
Marcó el número de Jane sin pensarlo dos veces. Ella era la única que podía salvarla, y también quien la había metido en aquel maldito lío.
El teléfono sonó una, dos… cinco veces. Justo cuando estaba a punto de colgar, escuc