Luego de despedir a la empleada, Ethan subió a su habitación. Necesitaba liberarse de la tensión que llevaba a sus espaldas; por lo que decidió darse una larga ducha caliente.
Minutos más tarde, salió de la ducha, se secó el cabello con la toalla pequeña y se sujetó la otra toalla en el torso. Se miró al espejo notando y pasando su mano sobre la incipiente barba de dos días que llevaba. Tomó la afeitadora, rasuró su rostro y terminó aplicándose una loción perfumada.
Regresó a la habitación,