Al separarse, Ethan acarició su rostro.
—No quiero que esto sea momentáneo o apenas un impulso. Quiero que sea el principio de algo muy especial, Jazmín; que me dejes demostrarte lo que siento por ti.
Ella solo alzó la vista y lo miró sonriendo. Ella estaba realmente segura de lo que sentía por Ethan, aunque dentro, en su cabeza, aún seguían latente las palabras de Tatiana y de Soledad.
—Iré a descansar, mi amor. —dijo él incorporándose de la silla.
Jazmín se levantó para despedirlo,