Jazmín regresó esa misma tarde con Teresa hasta la pensión. Nuevamente estaban juntas, aunque de igual manera, tenía que buscar un empleo que le permitiera resolver dos asuntos: dinero para sus gastos y tiempo para cuidar de su abuela.
Esa noche durmió más tranquila, aunque su mente no paraba de pensar, era el momento de ocuparse y no de pre-ocuparse.
La mañana siguiente, mientras Teresa dormía, Jazmín fue a la tienda de al lado y compró algunas frutas para su abuela y algo de comida. Anter