Juliette salió del camerino decidida a contarle toda la verdad a Ethan. Decirle que todo aquello fue un plan orquestado por su madre y que necesitaba su ayuda.
Sin embargo, al doblar por el pasillo, se topó con Mariela, su compañera de espectáculo y la madre de Danna. La mujer venía secándose las lágrimas con el dorso de la mano.
—¿Qué te pasó? —preguntó Juliette, deteniéndose de inmediato.
Mariela respiró hondo antes de responder:
—La niña está un poco enferma —murmuró en un hilo de voz—